Cuba: ron, música y la Habana que no olvidarás
Cuba es un destino que divide opiniones, pero que no deja indiferente a nadie. Fui con mi familia y el viaje tuvo dos partes muy distintas que se complementaron perfectamente.
La primera parte la pasamos en La Habana, y la ciudad te golpea desde el primer momento. Coches americanos de los años cincuenta circulando por avenidas desgastadas, música saliendo de cada bar, colores vivos en las fachadas descascarilladas… La Habana tiene una estética única que no has visto en ningún otro lugar del mundo.
Una de las visitas que más me gustó fue la Fábrica de Ron Havana Club en La Habana Vieja. Aprendimos todo el proceso de elaboración del ron cubano, desde la caña de azúcar hasta el producto final, y obviamente terminamos con una cata. El Havana Club 7 años directamente en la fábrica sabe diferente, o al menos así nos lo pareció.
La Habana Vieja en sí misma merece un día entero. Sus calles coloniales, sus plazas llenas de vida, sus músicos tocando en cada esquina… te quedas con ganas de más. El Malecón al atardecer, con las olas rompiendo contra el muro y la ciudad de fondo, es otra imagen que se te queda grabada.
La segunda parte del viaje la pasamos en un todo incluido, que fue el descanso perfecto después de tanto movimiento. Playa, sol, mojitos y música en vivo cada noche. Un contraste total pero muy necesario.
Cuba es un destino complejo, lleno de contradicciones, pero con una energía y una cultura que te atrapa. Volvería sin dudarlo.
🇨🇺 CUBA
Ron, música y La Habana





